¿Para quién está indicada?
Es la pauta con más respaldo científico para el síndrome del intestino irritable: mejora los síntomas en la mayoría de las personas que lo padecen. También puede formar parte del abordaje del SIBO u otros problemas digestivos, siempre junto al tratamiento que indique tu médico.
Antes de empezar es importante tener un diagnóstico. Por ejemplo, si sospechas celiaquía, no quites el gluten antes de hacerte las pruebas: podrías obtener un falso negativo.

